Pensando en los Diarios ciudadanos chilenos, ¿cuántos chilenos desde Otros Paises se informan a través de ellos?
Según datos de 2000.
* El número de chilenos en el exterior alcanza a las 800 mil personas.
* Principales colonias de chilenos en el exterior :
. Argentina: 338 mil chilenos
. EE.UU.: 106 mil chilenos
. Brasil: 54 mil chilenos
. Venezuela: 45 mil chilenos
. Canadá: 33 mil chilenos
. España, Sueca y Australia: 26 mil chilenos en cada país.
“Latino, La Voz de Nuestra Comunidad”, el nuevo periódico gratuito hecho por y para los ciudadanos de origen latinoamericano que residen en España. En una primera etapa, se distribuiye en la Comunidad de Madrid, donde viven 500.000 personas de este origen, (8,4% de la población total). Se trata de un colectivo desatendido por los medios, de características compactas y, sobre todo, con un interés estratégico para la economía nacional y el mercado publicitario cada vez mayor. “Latino” saldrá a la calle con una tirada inicial de 80.000 ejemplares. La distribución combinará el reparto en mano de 5 a 9 de la tarde en los principales puntos de afluencia del colectivo (estaciones de metro), con la distribución durante todo el fin de semana en los principales parques y polideportivos Madrid, así como en eventos puntuales con gran afluencia de latinoamericanos, se espera que el semanario llegue rápidamente a una audiencia de más de 250 mil personas cada semana [...+]
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Chilenos en España..
8 Comments:
Me parece que es una buena iniciativa y tal vez tenga que ver con un tema de pertenencia también, porque aunque hayan informaciones generales en noticieros generales, no es lo mismo que ver el reflejo del país de origen en un registro más propio, a demás esto de que sea a nivel Latinoamericano es muy simbólico, es algo que suma mayor identidad y hermandad en la distancia. Te apuesto de que la mayoria de las personas latinoamericanas que viven fuera por un tema de busqueda de oportunidades más que de otra cosa, no tienen ese chauvinismo o aires discriminatorios con sus hermanos de continente...pero eso es un punto aparte, en fin, creo que es muy buena la idea y ojalá pudieran ser desarrolladas con buen trabajo periodistico y no sólo un copi paste de medios masivos.
Gracias por tu visita. Me gusta tu blog
saludos desde Castro citi
Esta siempre en el locutorio que tengo a la vuelta de la eskina...
No tengo ni idea lo de la "madre patria". Más bien seria Padre patria tomando en cuenta que los que venian a follar a las nativas eran todos hombres.
Saludos
Bloguito, ante tu solicitud, exprese mi opinión que si bien no puede ser la de todos, al menos es lo que creo.
Saludos y gracias por tu opinión.
El chilote
El 7% de los trabajadores chilenos no tiene plan de salud
Un estudio de Fonasa reveló que más de un millón de trabajadores dependientes e independientes no cuentan con este beneficio. La mayoría son subcontratistas, pero otros sufren con empleadores que burlan el pago de las cotizaciones.
Ermy Araya
lanacion.cl
Algunos laboran a diario, otros en forma más esporádica. Subsisten con un sueldo que no siempre es estable y ello los obliga a pagar de su bolsillo cualquier atención médica. Son los trabajadores chilenos que no cuentan con un sistema previsional.
Y no son pocos. Un estudio dado a conocer ayer por Fonasa, reveló que un millón 142 mil 946 personas sufre esta desprotección, y la cifra equivale al 7,3% de la población nacional. De éstos, 886 mil 559 se encuentran entre los 16 y 60 años.
Según explicó el director de Fonasa, Hernán Monasterio, los jóvenes y adultos varones son los que requieren de mayores incentivos para lograr que se inscriban a la seguridad Social.
“Se trata en su mayoría de trabajadores que no respetan o no hacen respetar sus derechos a la protección social en salud, por eso habrá que captarlos a través de campañas informativas”, afirmó.
No sólo llama la atención que la desprotección en salud abarque por igual a todos los grupos sociales y no sólo a los más pobres como podría pensarse, sino que también el hecho de que 523 mil 22 trabajadores con ocupación no accedan a este beneficio.
Así, 245 mil 752 son trabajadores independientes, de los cuales 205 mil 961 laboran por cuenta propia y el resto tienen un patrón o empleador.
Pero también hay chilenos dependientes sin seguridad social. Se trata de empleados u obreros del sector privado (226 mil 599) y del sector público (17 mil 706).
“Ello se debería a que los empleadores eluden la obligación de pagar las cotizaciones, trabajan a honorarios o son empleados públicos subcontratados”, agregó Monasterio.
De acuerdo con la clasificación ocupacional, el 14,5% son gerentes de empresas o industrias, un 12,3% a albañiles, un 12,2% a conductores de taxis o camionetas y un 11,2% a trabajadores agrícolas calificados de cultivos, huertos, viveros e invernaderos.
El estudio reveló además que el 55% de los trabajadores dependientes (empleados u obreros del sector privado) sin seguro, trabajan en empresas con más de 10 empleados.
“Un 29,4% labora en empresas de más de 50 trabajadores y un 25,4% en recintos con entre 10 y 49 trabajadores. Esto no esta bien, porque se supone que las industrias más grandes y consolidadas deberían pagar las cotizaciones cuando correspondan”, agregó el director de Fonasa.
Por rubro, el 21,9% corresponde al comercio (incluye restaurantes y hoteles), un 19,4% a la agricultura, caza silvicultura y pesca y un 15,6% a transporte, almacenamiento y comunicaciones.
Peor aún: el 77% de los trabajadores dependientes (obreros y empleados del sector público o privado) tienen jornada laboral completa.
Concientes de estos malos resultados, Monasterio se comprometió a solucionar estos casos a través de la implementación de una serie de medidas.
Una de las más importantes es que a partir del próximo año, Fonasa informará por e mail o carta sobre el estado de las cotizaciones a los afiliados que lo soliciten.
La idea es que la propia población actué como fiscalizadora y denuncie cualquier irregularidad, ya que la institución pública sólo cuenta con 21 inspectores para todo el país.
“Fortaleceremos los mecanismos de control a empresas para asegurar que las cotizaciones sean pagadas en forma oportuna y correcta. Y para ello necesitamos el apoyo de la ciudadanía”, precisó el personero.
También se mostró a favor de apoyar la ley de subcontratación que fija depósitos de garantía a las empresas subcontratistas para asegurar los pagos previsionales.
Prontamente se lanzará además una campaña informativa para captar aquellos empleados que aún desconfían del sistema y se niegan a cotizar en un seguro de salud.
Sábado 5 de agosto de 2006
Ranking Forbes 2000 de este año:
México y Brasil concentran el 80% de las gigantes regionales
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La brasileña Petrobras es la primera empresa latinoamericana que aparece en el ranking, situada en el número 51.
Chile aporta con seis empresas al listado global: Antarchile, Cencosud, CMPC, Falabella, Banco BCI y Banco de Chile.
Brasil y México son los países latinoamericanos que aportan más empresas al Ranking Forbes 2000 -que mide las dos mil compañías abiertas a bolsa más grandes y poderosas a nivel mundial-, ya que en conjunto concentran 36 de las 46 compañías regionales que aparecen en el listado.
Las empresas chilenas, en tanto, aumentaron su presencia en el ranking, pasando de las cinco que había hace un año a seis en la medición 2006. Esto, debido a la incorporación de Cencosud, controlada por Horst Paulmann.
Presencia nacional
El primer actor nacional es Antarchile -el holding del grupo Angelini-, que se ubica en el puesto 895 del listado global. Más atrás se encuentra Cencosud, en el número 1.387, y luego sigue CMPC -propiedad del grupo Matte-, en el 1.465.
Otras empresas chilenas que aparecen en el listado son Falabella -de los grupos Solari, Cuneo y Del Río-, en el puesto 1.554; el Banco BCI -presidido por Luis Enrique Yarur-, en el 1.621, y por último el Banco de Chile -de los Luksic-, en el número 1.816.
Entre los líderes regionales destaca la brasileña Petrobras, que es la primera latinoamericana en el ranking global, ubicándose el puesto 51, seguida por su compatriota Banco do Brasil, localizado en la posición 179. En tanto, las gigantes mexicanas que lideran en el mundo son la Constructora Cemex, que se ubica en el puesto 243, y América Telecom, que se ubica 300.
A pesar de que el número de empresas que aporta cada país al ranking es similar al año 2005, hay dos países que hacen su aparición en el listado de este año: Venezuela, con Mercantil Servicios, y Colombia, con Bancolombia y Aval Grupo.
Un fenómeno que llama la atención es la disminución de las empresas norteamericanas en el listado, las cuales cayeron de 711 a 693 solamente en un año.
Sin embargo, las primeras cuatro empresas del listado global proceden justamente de ese país: Citigroup, General Electric, Bank of America y American Intl. Group. Les siguen HSBC, de Gran Bretaña; Exxon Mobil, de EE.UU.; Royal Dutch/Shell, de Holanda; BP, de Gran Bretaña.
Para realizar el Ranking Forbes 2000, la revista utiliza una fórmula que balancea las ventas, las utilidades, activos y la capitalización de mercado de las empresas que analiza.
Sábado 5 de agosto de 2006
CONSULTORIOS Y HOSPITALES Testimonios sobre la atención diaria en la Región Metropolitana:
La oferta de la salud pública a los más pobres
Luz María Astorga, Soledad Miranda
No es tan fácil recibir atención si la dolencia no es grave. Para conseguir atención rápida, el camino más adecuado es llegar muy enfermo al SAPU, posta o Urgencia de un hospital. Aunque no siempre funciona.
Difícil es conseguir hora por teléfono como se prometió. La mayoría de los pacientes se resigna a esperar y a ir de madrugada para amarrar una hora.
Falta de especialistas y demora en exámenes de alta tecnología obligan al esfuerzo de pagar en forma particular en los mismos hospitales. Algunos, sin embargo, ya comienzan a reclamar.
LUZ MARÍA ASTORGA Y SOLEDAD MIRANDA
La última encuesta del CEP lo dejó más que claro. En Chile, para la mayoría de las personas, la prioridad uno es, lejos, la salud. El 92% cree que es en ella donde el Estado debe invertir primero los recursos disponibles. Luego vienen educación y seguridad ciudadana (53%).
Y la insatisfacción de los pacientes del servicio público sigue siendo alta. De eso dio cuenta un estudio de la U. Católica Silva Henríquez, según el cual las personas pobres de la Región Metropolitana no perciben las garantías que busca la reforma, en términos de igualdad en el acceso a una atención oportuna y de calidad.
Este año, con más enfermedades cubiertas por el AUGE y acceso gratuito a la atención hospitalaria de los mayores de 60 años, todavía no se palpa un gran cambio. De decenas de pacientes, de entre los 4 millones 250 mil personas que se atienden en el sistema público, de hospitales, consultorios, SAPU, centros de diagnóstico terapéutico (CDT) y centros de referencia de salud (CRS) salen estos testimonios de madrugada, impotencia, malos ratos y esperas, aunque también de soluciones. Éstas, sobre todo, a nivel de consultorios.
Consultorios
El periplo habitual de un paciente del sistema de salud público suele comenzar por la atención primaria, en el consultorio.
En teoría, es posible pedir las horas por teléfono a los números 800, pero en la práctica no funciona: "Comunicarse por teléfono es imposible", afirma Patricia Varas. Opta por levantarse a las 4:00 AM para pedir hora personalmente en su consultorio de calle Lo Cruzat, en Quilicura. "Sólo dan unas 18 horas al día y siempre está lleno", dice.
No más del 10% de la demanda se canaliza vía telefónica, confirma Jeannette Serten, directora del Centro Quillayes, del paradero 24 de Vicuña Mackenna. Allí, como en otros consultorios, la gente espera en la vereda que abran la reja para pedir número. Desde julio, las horas se dan a partir de las 8:00, "priorizando grupos de riesgo y disponibilidad", según reza un cartel.
Pero la mayoría está conforme con la atención, especialmente a niños y ancianos, que tienen prioridad. Eliana Reyes, de 76 años, llegó a las 8 y la atendieron a las 12. Necesita exámenes de orina y se los hará mañana.
El sistema también funciona para Emérita, de 75 años, diabética, hipertensa y con una deficiencia cardiaca. Tiene controles mensuales en el consultorio San Luis de Peñalolén: "Cuando vengo me dejan anotada para el control siguiente".
Ruth Soto, de 55 años, llegó antes de las 7:00 a pedir hora en el consultorio de El Barrero, de Huechuraba, y reclama porque "primero atendieron a los niños y después a los mayores de 65. Va a ser la 1:00, soy hipertensa y ni siquiera me tomaron la presión", dice.
A Ximena no le importa "esperar un poquito", un par de horas o más, en el consultorio San Luis de Peñalolén porque sabe que al final conseguirá atención: "Antes me venía a las 5, esperaba y al final me decían que tenía que volver otro día".
Muchos pacientes tampoco reparan en "detalles". Lucila Córdova, de 87 años, dice que la atienden muy bien, pese a que lleva un buen rato esperando para que le cambien una receta que no le aceptaron en la farmacia.
Leontina Trujillo llegó antes de las 8 al consultorio Lucas Sierra de Conchalí a tomar hora para su hijo Benjamín, de un año. Consiguió para las 13 horas.
La especialidad, un lujo
Cuando se requiere un especialista o un examen específico del que el servicio primario no dispone, el panorama exige mayor paciencia aún.
Patricia Oyarzún, de 45 años, fue derivada hace un año desde el consultorio al Hospital Roberto del Río para una prótesis de cadera, cuyo financiamiento está tramitando la asistente social. "Hay que armarse de paciencia, el resultado es bueno. Aquí está colapsado porque no dan abasto", dice conforme.
Segundo Leiva, de 58 años, obrero y desempleado, consultó en el centro San Luis por un fuerte dolor de huesos. Lo mandaron al hospital, ahí le pidieron radiografías y le dieron hora para septiembre. "Así no más tengo que salir a trabajar, qué más le vamos a hacer".
En cambio, Manuel Queglas, 42, contratista, está a punto de perder la paciencia. Sentado en la antesala de Traumatología del CDT del Sótero del Río, lleva dos horas esperando su cita para las 13:30. Se acaba de enterar de que el médico aún no llega y no le informan si vendrá.
"El año pasado", afirma, me dijeron que debía hacerme una artroscopia. Esperé ¡seis meses, seis meses en cama! Después el médico me mandó a interconsulta con un cardiólogo y un reumatólogo. Tenían que verme antes del control que ahora tengo con el traumatólogo, pero como no hubo hora, vengo así no más. ¿Qué puedo hacer?". Espera que, al menos, no se vuelva a perder su ficha médica.
En el hall de entrada del Hospital Roberto del Río, varios de los pacientes que hacen cola ya perdieron la paciencia.
Domingo Orellana (48) fue derivado acá para consultar con urgencia un cardiólogo. Según su tía Haydée González, el médico del consultorio intentó apurar la interconsulta ante el riesgo vital, pero no encontraron espacio hasta octubre.
Elizabeth Ardiles hace cola para mostrar sus papeles de indigencia. Es la segunda que hace en el día y teme perder la hora con el especialista, pactada hace más de cuatro meses. Igual que Juana Vercoutere, de 56, en la fila para confirmar una operación a la columna que espera hace más de tres años.
Los funcionarios del Roberto del Río, conscientes de que los reclamos perjudican a la institución, intentan impedir el acceso de la prensa a los pacientes. La relacionadora pública nos echa del hospital y ante nuestra negativa de retirarnos de un espacio público, amenaza con sacarnos por la fuerza con los guardias. Trabas similares hubo en el consultorio San Luis de Peñalolén.
Esperar o pagar
Ante las largas listas de espera que se acumulan en los CRS y los CDT, los que pueden costean como particulares las consultas de especialidades y los exámenes. O no se los hacen.
Yolanda Prado, de 84 años, paciente del Consultorio Lucas Sierra, esperó un año para un examen de orina, hasta que decidió tomárselo en forma particular. Pero cuando a causa de su artrosis le pidieron una radiografía de las piernas, simplemente no se la hizo porque la derivaron a una clínica y no pudo pagarla. Ahora espera que la llamen para una radiografía al pulmón.
Caso aparte es el de Margarita Navarro. Diabética, tardó más de un año en obtener hora con el oftamólogo. Le recetaron lentes ópticos y cuando al fin los consiguió, no le servían. Tuvo que tratarse en forma particular.
Lo mismo debió hacer la familia de María Isabel Salinas, de 79 años, quien sufrió un accidente vascular encefálico. En el Exequiel González Cortés les informaron que el escáner está descompuesto, por lo que debieron reunir $90 mil para tomárselo en el J. J. Aguirre. "Un hospital como este debiera tener los recursos, pero a la gente humilde la pisotean", reclama su hija, que la financió.
Mutismo en Urgencia
Para conseguir atención rápida, el camino más adecuado es llegar muy enfermo al SAPU, posta o Urgencia de un hospital. Aunque no siempre funciona.
María Traipi, 46 años, lo vivió recién. Hace dos meses, su hijo mayor, de 17 años, despertó con un fuerte dolor abdominal y testicular y vómitos. Lo llevó al SAPU de Renca y como estaba mal, de ahí lo enviaron en ambulancia al San Juan de Dios. El doctor le pidió una ecotomografía testicular. El joven se la hizo de inmediato en un centro privado, porque en el hospital no había hora ese día y al día siguiente tenía hora con un especialista en ese centro. Pero cuando llegó a la mañana siguiente, la funcionaria le dijo que no le correspondía, que debía ir al Félix Bulnes. Y que antes debía acudir al consultorio para que la derivaran. Al segundo día de intento, la atendió el único médico del consultorio y le dijo que debía esperar que la llamaran para darle hora con un especialista del Félix Bulnes. Ha pasado más de un mes y ni un llamado... Consiguió atención por otro lado, gracias a la gestión de un senador. "Es increíble que uno tenga que usar esos métodos", dice.
El criterio médico es abrir paso a lo prioritario. Por eso en Urgencia del González Cortés, Solange Bobadilla, de 40 años, quien sufre de úlcera, reclama que tarda entre cuatro y seis horas para ser atendida.
Igual de molesto está Pedro Aguilera, 64 años, diabético. Llegó al alba con orden de interconsulta para ser estabilizado urgentemente. "Como la glicemia me había bajado a 315, hace cuatro horas me mandaron para afuera a esperar".
Eliana Fernández, en cambio, no tuvo problemas para que ingresaran a su marido parapléjico, Jorge Cariqueo, a quien llevó de urgencia con convulsiones la noche anterior. Pero han pasado 11 horas y todavía no tiene información sobre su estado, ni la dejan verlo. "Siento impotencia porque me cerraron la puerta en la cara, como si fuera un animal el que está adentro", afirma.
Juan, 62, independiente, tuvo una experiencia distinta cuando llegó al Sótero del Río con su mujer inconsciente producto de un accidente cerebral. Fue hace tres años, ingresó a Urgencia y de ahí la hospitalizaron. Ni hablaba, sólo miraba. Al mes la dieron de alta, pero sólo al año siguiente pudo volver a su trabajo. Ése era un caso de vida o muerte.
Los usuarios se quejan por las largas listas de espera que acumulan los centros asistenciales.
Especialistas escasos
La falta de especialistas y de camas golpea hoy más duro que la escasez de equipos de última generación en los centros de la Región Metropolitana.
Las personas deben esperar semanas, meses e incluso años -cuando el caso no es de vida o muerte- para un examen o una intervención.
En cuanto a las especialidades, persiste un problema común a todos los servicios públicos: faltan oftalmólogos, otorrinos y traumatólogos.
Las esperas se clasifican en menos de 30 días, 30 a 60 días y más de 60. Y en el Sótero, por ejemplo, sólo en traumatología hay más de 700 pacientes esperando. "Hemos disminuido la antigüedad de las listas. Hace dos años, en esta especialidad podían llegar hasta 3 años de espera, ahora es raro que alguien espere más de un año", afirma la subdirectora de Atención Ambulatoria, Elisa Llack.
LA VOZ DE LOS PACIENTES
SEGUNDO LEIVA
Tras seis horas de espera, logró una hora para tomarse radiografías en septiembre.
EVELYN LEHIC
Se atiende en el hospital en forma particular porque de lo contrario no consigue especialistas.
ELIANA FERNÁNDEZ
Once horas esperando información sobre su marido parapléjico en la Urgencia del González Cortés.
LORENA MARÍN
Terminó en el hospital porque "no había médicos" en el consultorio El Barrero (Huechuraba).
LUIS GÓMEZ
Diabético, sufrió una hemorragia. Espera hace dos semanas una hora para endoscopia.
MARGARITA NAVARRO
Diabética, esperó un año hora al oftalmólogo. Los lentes recetados no le sirvieron.
JUANA VARAS
Consiguió hora para la misma mañana en que la pidió: "Me saqué el Loto", dice.
YOLANDA PRADO
Con 84 años, esperó un año para un examen de orina y optó por la vía "particular".
PATRICIA OYARZÚN
Un año esperando una prótesis de cadera. Dice: "Esto está colapsado".
TELMO CÉSPEDES
Sufrió un accidente vascular en marzo y recién consiguió hora con el neurólogo para mayo.
el mercurio
SSSHHHHUUUUUUUU......
DE LOS 6 COMENTARIOS 3 SON TUYOS... NOTA: Y A QUIEN LE PUEDE IMPORTAR ESTA WE'A?
PFFFFFFFFF....
JAJAJJAJAJ
JAJAJJA
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BUE... ES LO QUE HAY NO MÁS P'O WN!
jajja...
LLegó el AYATOLA...(aya toas las wueas malas)
Oye...y ganaste el Concursillo o no?
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