Blogo

9/03/2006


Internet, remedios y otras yerbas

"La venta de medicamentos es otro tema que merece discutirse con el fin de lograr mayor transparencia y competitividad en el mercado. Freirina y Alto del Carmen están entre los pueblos de la Tercera Región que no tienen una farmacia. Cuando sus habitantes requieren un remedio tan simple como una aspirina o un antiácido, deben viajar largo trecho para comprarlo, ya que el almacén del pueblo tiene prohibido venderlos. Lo mismo sucede con decenas de pueblos a lo largo de todo Chile.

En la mayoría de los países los remedios se dividen en dos grandes grupos: los de venta directa al público y los que requieren ser visados por un profesional. La aspirina, el paracetamol, la vitamina C, los antiácidos y recientemente los antihistamínicos, pertenecen a la categoría de "venta directa" en los Estados Unidos y varios países europeos. De esta manera, los supermercados y los almacenes de barrio los incluyen en sus góndolas. Son medicamentos cuyo consumo no daña a terceros y cuya automedicación es relativamente sencilla. En cambio, los remedios que requieren ser visados son aquellos en que el interés público aconseja regular su uso, por ejemplo, porque un consumo indiscriminado contribuye a la proliferación de bacterias resistentes a determinados antibióticos.

La legislación chilena obliga a que todos los remedios sean visados por un químico farmacéutico detrás de un mostrador, por lo que no hay remedios de venta directa. Si en Chile los tuviéramos, el precio de éstos caería por dos motivos. Primero, porque su costo sería menor, ya que no sería necesario que cada expendio fuera visado por un químico farmacéutico. Segundo, porque habría más competencia, ya que los supermercados y los almacenes de barrio podrían competir con las farmacias. Ya vimos en este capítulo que a comienzos de los 90 las cadenas de farmacia coordinaron sus precios; nada descarta que esto vuelva a suceder en el futuro, por lo que es bueno sumar actores en este mercado, dificultando así cualquier cartel.

Demás está decir que las farmacias y los químicos farmacéuticos se oponen a introducir los remedios de venta directa, ya que ambos grupos corporativos perderían la posición privilegiada que ostentan gracias a las regulaciones actuales. Lo que llama la atención es que la autoridad no se haya jugado por cambiar la anacrónica legislación vigente en este tema". (libro Que gane "el más mejor")

El Senador Fernando Flores en su Blog compromete su preocupación por ver cómo podemos activar este último caso.